| De dónde viene el dinero - Jugando límites bajos. |
|
Si todos tus rivales jugasen un poker perfecto, no sería posible ganar a largo plazo. Los días que tuvieras suerte ganarías. Los días que tus cartas salgan malas, perderías. En conjunto, sin embargo, no importa lo bien que juegues, no serías un ganador a largo plazo. En realidad, si estuvieras jugando en un casino, o en otro sitio que cobre una comisión, estarías destinado a perder, al igual que si estuvieras jugando a los dados o a la ruleta. Cada céntimo de tus ganancias a largo plazo sale de explotar los errores y tendencias de tus oponentes. Cuanto más numerosos e ilustres sean sus errores, más dinero ganarás. Algunos jugadores de límites bajos que luchan por ganar en sus mesas piensan que sería mejor moverse a límites más altos. “Si jugara en un límite en el que la gente respetase mis subidas, podría ser un gran ganador”. Esta idea, atractiva para muchos jugadores contrariados, es absurda. El dinero viene de explotar errores. Cuando tus rivales cometen errores, tú ganas dinero. Cuando no lo hacen, no ganas. Siempre hay más potencial para ganar en juegos donde tus rivales cometen frecuentes y costosos errores. La gente aprende mejor a través de la práctica. Si quieres mejorar tu juego de tenis, irías a una pista de tenis y empezarías a golpear la bola. Al principio podrías fallar completamente. Entonces harías algunos ajustes: Te pararías en otro sitio, moverías el brazo un poco antes, o un poco después, o de distinta forma. Después de estos pequeños ajustes, puede que logres golpear la bola, pero, tal vez, la enviarías directa a la red. Entonces harías algunos ajustes más. Eventualmente, a través de este proceso iterativo de aplicar ajustes, observar el resultado y elegir los siguientes ajustes en base a los resultados previos, mejorarías tu juego. Lograrías enviar la bola donde tú quieres, de forma regular. Ese es un proceso normal de aprendizaje. Desafortunadamente, no funciona así para el poker. Los resultados inmediatos en el poker, están con frecuencia divorciados de tus acciones. Algunas veces recibes una gran mano en el flop, apuestas y construyes un gran bote, y resultas derrotado por una carta “milagrosa” en el river. Has actuado correctamente, pero el resultado ha sido terrible. Otras veces puedes perseguir un proyecto utópico y ser el beneficiario de la carta “milagrosa”. Has actuado incorrectamente, pero el resultado ha sido espectacular. Estos resultados ilógicos, pero comunes, “engañan” a tu proceso natural de aprendizaje. La naturaleza aleatoria del poker deja frustrada a mucha gente, sus procesos de aprendizaje se ven confundidos y dejan de intentarlo. A partir de ese punto dejan de mejorar; juegan siempre de la misma manera, cometiendo errores de bulto, para siempre. Esa es una de las razones por las que hay tantos malos jugadores. La forma correcta de aprender el poker es entendiendo la teoría, y asegurarse de hacer la jugada correcta, independientemente de los resultados. No empezar a perseguir proyectos utópicos porque lograste uno, alguna vez. No dejar de proteger tus manos con subidas sólo porque alguien siguió viendo, contra toda lógica, y logró una carta milagrosa. Ese es un error muy común entre jugadores de límites bajos. Llegan a estar tan frustrados porque sus oponentes continúan viendo apuestas de forma ilógica y causándoles “bad beats” que dejan de jugar agresivamente. “Me limito a ver. Alguno de ellos siempre logra su proyecto. Al menos de esta manera no me sale tan caro”. Las “bad beats” no causan que pierdas a largo plazo. Jugar pasivamente sí. Aprende los conceptos teóricos del poker y aplícalos, independientemente de los resultados a corto plazo. La extraña idea de que tus ganancias serían mayores contra mejores jugadores proviene del mismo truco que el poker juega en tu mente. El resultado más horrible del poker es una “bad beat”, cuando pierdes un gran bote para el que eras claro favorito. Cuando experimentas una de estas situaciones, tu cerebro de dice que evites la causa, de la misma forma que te dice que evites una plancha caliente después de sufrir una quemadura. Está intentando ayudarte, pero en lugar de eso te está confundiendo. Evitar las “bad beats” jugando sólo contra buenos jugadores es lo peor que se te puede ocurrir. Otra parte del problema es que muchos jugadores, aún algunos que juegan en niveles altos, no entienden como ajustar su estrategia a los límites bajos. Luchan para ganar en juegos “pequeños” y asumen que la culpa es de la mala suerte. Los errores de tus rivales crean el potencial para mayores ganancias, pero si juegas de forma incorrecta, no lograrás aprovechar esa ventaja. Si no ganas en el largo plazo, no es porque tus rivales no están cometiendo suficientes errores, es porque tú los estás cometiendo. Este artículo fue publicado originalmente en el libro “Small Stakes Hold’em” de David Sklansky, Ed Miller & Mason Malmuth.
|









