| Jugando contra pocos jugadores IV |
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(Continuación de nuestros artículos “Jugando contra pocos jugadores I, II y III”) Volvamos al estudio de qué tan frecuentemente debes “ver” para lograr que los jugadores muy agresivos no te lleven una ventaja automática. La cuestión, en este punto, es ¿Con qué frecuencia debes “ver” en el turn? Y, ¿Deberías utilizar el truco de ignorar la carta más alta también en el turn? La respuesta de esas preguntas requiere tener claros los tres siguientes puntos:
La conclusión es que, salvo contra los más maníacos, no debes ver tantas apuestas como en el flop. Sin embargo, esto no significa que vuelvas a la estrategia conservadora original. Cuando tu oponente apueste en el turn, deberás ver una cantidad razonable de veces. Sólo que no debes hacerlo con tanta frecuencia como en el flop. Veamos un ejemplo. El jugador del botón sube y tú la ves desde la ciega con:
El flop sale:
Tu oponente apuesta, tú la ves y el turn es:
Tú pasas y tu oponente vuelve a apostar. Si este es un jugador que no apuesta automáticamente en el turn, deberías retirarte. El hecho de que hayas visto la apuesta del flop debería asustar a la mayoría de jugadores, haciéndolos pensar que tienes algo bueno. Haciendo “slowplay” en el flop Cuando eres el último en hablar y estás contra un jugador muy agresivo, puede ser correcto hacer slowplay con algunas jugadas que no aparentan merecer esta estrategia. Por ejemplo, supongamos que tienes:
Y el flop es:
Dos jugadores pasan, eres el último en hablar y uno de tus oponentes es extremadamente agresivo. Deberías pasar, tanto si subiste o sí sólo viste la apuesta antes del flop, debido a que, sin importar lo que vaya a salir, este jugador va a apostar en el turn. Y con un par de ases, no puede salir ninguna carta que le dé a alguno de tus oponentes un par más alto. ¿Qué pasa si la carta más alta del flop no es un As?¿También se debe jugar de esta manera? Depende de qué tan agresivo es tu oponente. Si es muy agresivo, hasta puede ser correcto hacerlo con un flop como:
Si tú tienes:
Es obvio que, mientras más baja sea la mano, menos justificado está ese slowplay ya que hay más cartas que pueden derrotarte. Pero, una vez más, contra jugadores muy agresivos deberías pasar con par alto en el flop, con cierta frecuencia. Cuanto menos agresivo sea tu oponente, más alta debe ser la carta. Muchas veces hay jugadas en la que tú no sabes si tienes la mejor mano o no, pero sí sabes que si tienes la peor mano, probablemente vas a terminar con la peor mano; y si tienes la mejor mano, vas a terminar con la mejor mano. Estos son los casos adecuados para el slowplay. Todos piensan que hay que hacer slowplay con las mejores manos, pero siempre hay que tener en cuenta que no importa tanto lo buena que sea tu mano; sino lo probabilidad de que el slowplay te cueste perder el bote. En consecuencia, las manos para hacer slowplay son aquellas que es más probable que mantengan su valor relativo. No es necesaria una gran mano para estar en esa situación. Por ejemplo, si tienes dos reyes; y en el flop sale un As y dos cartas poco significativas…puede que ya estés vencido, pero no apostar no va a marcar una gran diferencia en la mayoría de los casos. Por otro lado, si tienes 10-10 en la misma situación, el slowplay puede ser costoso: Un rey, reina, o jota puede salir en el turn y vencerte de todas formas. Si embargo, y esto es muy importante, no importa que tan poco probable sea que el slowplay te haga perder el bote, no debes hacerlo si el bote es grande. Es por eso que, en botes con más de un oponente, debes apostar o subir las apuestas existentes, cómo hemos dicho en otros artículos. En una mesa de 8 o más jugadores debes apostar, incluso si el bote no es grande, pero en mesas con pocos jugadores puede tener sentido hacer slowplay con mayor frecuencia. Conclusión Muchos buenos jugadores de Hold’em aprenden a jugar en lo que se conoce como estilo “conservador-agresivo”. A veces se hace referencia a este estilo como poker sólido. De hecho, es la forma que aconsejamos jugar, y es la forma que nos gusta jugar a nosotros. Pero en mesas con pocos jugadores las cosas son distintas. El estilo conservador no tienen ninguna posibilidad contra jugadores “loose” que ven y suben casi con cualquier cosa. Debes ser capaz de hacer los ajustes necesarios en tu juego cuando llegue el momento, caso contrario vas a ser otro perdedor en las mesas de pocos jugadores, o en la fase final de un torneo, cuando ya sólo quedan 4 ó 5 jugadores y la acción es casi siempre mano a mano, o, como máximo, entre tres. La mayor ventaja de jugar contra pocos jugadores, asumiendo que lo hagas bien, es que juegas muchas manos, lo que lo hace muy divertido. Y puede ser muy lucrativo si te encuentras contra jugadores que no terminan de entender que la situación es diferente a la que están acostumbrados. |



























