Elementos de una mano, escribe Dan Harrington
         Una mano en Hold’em sin límite tiene muchas facetas, de las cuales las cartas que tienes en la mano son sólo una. Un buen jugador debe considerar todos los elementos de la mano antes de hacer su jugada. Los elementos básicos son los siguientes:

 

1 - ¿En qué estado se encuentra el torneo?

2 - ¿Cuántos jugadores hay en tu mesa?

3 - ¿Quiénes son los jugadores de tu mesa?

4 - ¿Cuántas fichas tienes, en comparación con las ciegas y las antes?

5  - ¿Cuántas fichas tienen los demás jugadores?

6 - ¿Dónde estás sentado en relación con los jugadores pasivos y agresivos?

7 - ¿Qué apuestas se han hecho antes de que llegue tu turno?

8 - ¿Cuántos jugadores quedan por hablar después de ti?

9 - ¿Cuáles son las pot odds?

10 - ¿Cuál es tu posición en la mesa después del flop?

11 - ¿Cuáles son tus cartas?

 

            Pueden parecer demasiadas cosas a considerar antes de hacer una jugada. Y, verdaderamente son muchas cosas. Es por eso que jugar al Hold’em sin límite es difícil pero gratificante. Si la lista fuera más corta, el juego sería mucho más fácil, más gente jugaría bien y menos jugadores harían dinero. Por eso, si tu objetivo es convertirte en un gran jugador de Hold’em sin límite, debes agradecer que sea difícil, antes que quejarte por eso. Esto sólo significa que el trabajo duro será bien recompensado.

            Ahora, veamos esos elementos uno por uno, y analicemos cómo afecta cada uno al proceso de decisión:

1 - ¿En qué estado se encuentra el torneo? La mayoría de torneos paga premios al 5-10% de los jugadores, aunque algunos pagan a menos jugadores aún. Siempre que el punto de corte entre los que cobran y los que no se encuentre distante, el juego normal. En la medida en que el número de jugadores decrece y te acercas más al punto de corte, el juego cambia dramáticamente. La mayoría de jugadores se vuelven muy conservadores e intenta resguardar sus fichas. Los buenos jugadores se vuelven más agresivos y ven a este período como su mejor chance de hacer algo de dinero fácil mediante el robo de ciegas.

2 - ¿Cuántos jugadores hay en tu mesa? Una mesa llena (9-10 jugadores) requiere, en general, un juego más conservador. Mientras más jugadores queden por hablar después de ti, mayor el riesgo de entrar con una mano débil. En una mesa corta (6 jugadores o menos), estos requerimientos disminuyen y hay mayor oportunidad para robar botes. Hacia el final del torneo, cuando en la mesa sólo hay 4 jugadores o menos, es necesario involucrarse en muchos más botes de lo que es habitual, y eso sólo para mantener la posibilidad de seguir con vida.

3 - ¿Quiénes son los jugadores de tu mesa? ¿Son agresivos, conservadores, o una mezcla de los dos? ¿Hay jugadores con estilos que conoces o son todos jugadores desconocidos? El estilo más lucrativo en este momento es, usualmente, el opuesto del estilo del resto de jugadores de la mesa. Si la mesa es agresiva, debes ser conservador. Entra en botes sólo con manos sólidas, que puedas jugar con confianza. Si la mesa es conservadora, haz algunas movidas e intenta robar algunos botes. Te saldrás con la tuya con la suficiente frecuencia como para que sea lucrativo.

            El carácter de los jugadores de tu mesa también determina qué tan rápido o lento te interesa jugar. Una mesa con varios jugadores pasivos es confortable. Te interesa estar ahí, robar botes y acumular fichas de forma lenta, pero segura. Es una buena situación y no te interesa arriesgar con apuestas muy agresivas.

            Pero si en la mesa hay varios jugadores agresivos, tu estrategia debe cambiar. Estos jugadores son más difíciles de leer, y encontrarás que muchas de tus subidas obtienen una re-subida por respuesta con mucha frecuencia. En estos casos es preferible intentar ganar fichas en un único golpe, ya que, caso contrario, te irán demoliendo de a poco y es muy difícil ganar fichas si tienes poco saldo y estás en una mesa agresiva. Elige una buena mano y estate preparado para llegar hasta el final con ella.

4 - ¿Cuántas fichas tienes, en comparación con las ciegas y las antes? En realidad no te interesa demasiado el tamaño absoluto de las ciegas y las antes. Lo importante es su tamaño relativo a las fichas que tú tienes. Si las ciegas y antes son pequeñas en comparación con tu saldo, entonces puedes sobrevivir muchas vueltas sin jugar, por lo que no te encuentras presionado para entrar a cualquier bote. Sin embargo, si tienes pocas fichas en comparación con el tamaño de las ciegas y antes, entonces debes hacer algún movimiento rápidamente, para evitar que las ciegas te coman  vivo. En los torneos de Hold’em sin límite, las ciegas y antes se incrementan con regularidad. Si no puedes acumular fichas con continuidad, tu saldo se hundirá, en términos relativos, y tu juego deberá volverse más agresivo para compensar esto.

5 - ¿Cuántas fichas tienen los demás jugadores? Si tienes muchas fichas, en comparación con los demás jugadores, es probable que puedas “matonearlos”. Tienes el poder de eliminarlos del torneo, por lo que te mereces ese respeto. Si tus fichas están más o menos en el promedio del resto de jugadores, aún puedes “matonear” a quienes tienen pocas, pero debes tener cuidado y no enmarañarte con los que tienen muchas. Si eres de los que menos tienen, tu capacidad de robar botes está seriamente limitada. Debes elegir una mano e intentar doblar o triplicar tus fichas.

6 - ¿Dónde estás sentado en relación con los jugadores pasivos y agresivos? Dado que la acción se mueve en el sentido de las agujas del reloj alrededor de la mesa, tu puesto ideal es uno en el que tengas a los jugadores agresivos a tu derecha (*) y a los conservadores a la derecha. De esta forma, actuarás con el conocimiento de lo que han hecho los jugadores agresivos, y tu probabilidad de robar botes estará aumentada porque tendrás a los conservadores por detrás de ti.

            En cambio, con jugadores agresivos situados por detrás de ti, la estrategia correcta es jugar menos manos, pero con mayor decisión.

7 - ¿Qué apuestas se han hecho antes de que llegue tu turno? La única mano absolutamente fuerte antes del flop es un par de ases. Todas las demás deben ser evaluadas en términos de las apuestas que ya han ocurrido. Un par de Jotas es una buena mano cuando varios jugadores por delante de ti se han retirado, pero si te estás enfrentando a una apuesta, una subida y una resubida, es probable que no sea la mejor mano de la mesa.

8 - ¿Cuántos jugadores quedan por hablar después de ti? Si tu acción potencialmente termina con las apuestas de la mano, estas en una posición más segura que si algunos jugadores activos aún quedan por actuar después de ti, sin importar lo que tú hagas. Si, por ejemplo, eres el último en actuar y anteriormente alguien apostó y alguien vio la apuesta, entonces tu puedes cerrar la acción viendo la apuesta. En cambio, si alguien subió y alguien volvió a subir, no puedes terminar con la acción, independientemente de lo que hagas. Tanto ver como subir pueden ser respondidos por el primer jugador. Debes jugar con mayor precaución cuando no estás seguro de cuál será la acción por detrás de ti. A mayor acción potencial, mayor precaución en tu juego.

9 - ¿Cuáles son las pot odds? Cuando tomas una decisión, siempre debes comparar las odds que ofrece el bote (pot odds) con las que ofrece tu mano. Siempre  prefieres que el bote ofrezca mejores odds que tu mano (**). También debes considerar las odds que estás dando a tu rival para intentar lograr su mano, para ver si puedes denegarle las odds necesarias para jugar. Los mejores jugadores calculan las odds de forma rutinaria cuando están decidiendo si jugar o retirarse.

10 - ¿Cuál es tu posición en la mesa después del flop? Es malo ser el primero en actuar en una mano porque tienes que lidiar con la ausencia de información acerca de tus oponentes. Es bueno actuar último porque puedes ver todo lo que tus rivales han hecho y por lo tanto tienes toda la información antes de tomar tu decisión. Tu posición en la mesa, relativa a la del resto de jugadores, es uno de los factores más importantes de cada mano, factor que los buenos jugadores entienden instintivamente y que los malos jugadores pasan por alto.

            La posición es tan importante que algunos jugadores efectúan jugadas con el único objetivo de asegurarse una buena posición en las ruedas de apuestas subsecuentes. Antes del flop puedes hacer una resubida, en lugar de ver la apuesta, solo para echar de la mano a los jugadores que están a tu izquierda. Algunas manos marginales pueden ser jugadas si tú sabes que tendrás ventaja de posición sobre otros jugadores, pero deben ser descartadas en caso contrario.

            Aquí va un ejemplo que lo importante que puede llegar a ser la posición. Si un jugador de gran categoría debe jugar un mano a mano contra un jugador inferior, pero con la condición de que el jugador inferior siempre actúa después, entonces el favorito pasa a ser el jugador inferior.

11 - ¿Cuáles son tus cartas? Si, al final tienes que ver las cartas, e importan mucho. Pero también el resto de factores comentados antes, y en muchas manos importan más que tus cartas. Algunas veces te encontrarás en situaciones en las que harás una jugada determinada, sin importar cuáles son tus cartas.

 

            Jugar buen poker es una cuestión de equilibrio. Estudias la situación, evalúas todos los factores y encuentras la jugada que interpreta la nota justa. Al igual que en muchas actividades competitivas, puedes jugar muy bien durante un tiempo, creer que ya has dominado el juego y entonces quedar sutilmente fuera de sincronía…y encontrarte con que tus resultados se han deteriorado, aún cuando piensas que estás jugando tan bien como siempre. Cuando esto ocurre no queda otro recurso que ser brutalmente determinado y perseguir tu objetivo hasta que vuelves a armar el rompecabezas.

 

(*) La excepción se da con los jugadores excesivamente agresivos. Tú puedes pasar con tus manos más fuertes, con la intención de hacer una resubida.

(**) A veces vale la pena perseguir una mano sin tener las odds suficientes si crees tener suficientes odds implícitas.