| No permitas su juego optimista |
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En artículos anteriores hemos hablado de cómo evitar ofrecer demasiadas odds implícitas a nuestros adversarios. Pero hay otro concepto relacionado: No permitir tampoco su juego optimista… ¿De qué estoy hablando? Supongamos que apuestas 1/15 de tus fichas con una buena mano. Tu adversario ve la apuesta con un proyecto de escalera interna, porque supone que la logrará 1/11 de las veces y que te desplumará en esas ocasiones y ganará 14 veces su inversión. Si tiene razón, y te despluma cuando logra su escalera, entonces, además de ofrecerle muchas odds implícitas, has cometido el error de “permitir su juego optimista”. Si, por el contrario, te retiras antes de que se quede con todas tus fichas, entonces habrás hecho bien. Muchos jugadores de Hold’em sin límite juegan de esa manera: Suelen ver apuestas de tamaño considerable con proyectos poco probables porque asumen que si lo logran, se quedarán con todas tus fichas casi todas esas veces. Si se equivocan, y sólo te ganan muchas fichas un pequeño porcentaje de veces, entonces perderán dinero en el largo plazo. Se puede utilizar esa tendencia en contra de tus oponentes, si dejas de darles buenas odds implícitas o de justificar su juego optimista. Antes de apostar con tus manos buenas debes decidir si estás dispuesto a pagar una apuesta grande con esa mano. (Evidentemente, a veces puedes cambiar de idea sobre la marcha. De todas formas debes preguntarte si estás dispuesto a arriesgar mucho). Si estás dispuesto a arriesgar una gran apuesta, entonces deberías evitar ofrecer muchas odds implícitas a rivales con proyectos improbables. Apuesta lo suficiente para que, si la ven, sean perdedores en el largo plazo, aún si logran ganarte muchas fichas cuando logren su proyecto. Si no estás dispuesto a arriesgar una gran apuesta (Porque piensas que ese jugador no hace faroles, por ejemplo), entonces considera si tu oponente entrará a menudo con proyectos débiles, esperando desplumarte en el largo plazo. Si es el caso utiliza el hecho de no justificar su juego optimista: Apuesta una cantidad que aparente ser pequeña para tu oponente, pero que tu sabes que en realidad es demasiado porque sabes que su expectativa será negativa. Por ejemplo, digamos que tienes:
Estás en el botón, contra un solo jugador y el flop es:
Hay 100€ en el bote y tú tienes solo 800€. Con una mano así de buena y con tan poco restante para apostar es muy posible que termines apostando todo tu dinero antes del final de la mano. Entonces si tu rival asume que puede pagar una apuesta en el flop, esperando arruinarte si logra su carta afortunada en el turn, tiene razón. Puede hacerlo. En ese caso, deberías apostar lo suficiente en el flop para evitar darle a tu oponente demasiadas odds implícitas para sus proyectos. En este caso los proyectos más probables son pares medios o bajos del tipo 9♣8♣. Con 5 outs, logrará su proyecto alrededor del 11% de las veces, 8:1 en contra. Con 100€ en el bote y 800€ en tu bolsillo, tiene la posibilidad de ganar 900€. Si logra un 9 (Lo que ocurrirá 3/5 de las veces que consiga mejorar) tú tienes 8 outs (3 ases, 2 reinas y 3 treses). Si logra un 8 entonces tú solo tienes las dos reinas. Luego, aún si el logra su proyecto en el turn, tu lograrás ganar en el river el 12,7% de las veces. (3/5)(8/44) + (2/5)(2/44) = 0,127 = 12,7% Entonces, en promedio, cuando logra su proyecto en el turn y todo el dinero va al centro de la mesa, ganará 900€ el 87,3% de las veces y perderá 800€ el 12,7% restante. Su ganancia esperada en esas circunstancias es de 684,1 € (0,873)(900€)-(0,127)(800€) = 684,1 € El tiene 8:1 en contra de lograr su mano, y ganará 684€ cuando lo logre. Deberías apostar al menos 684€/8 = 85,51€ para evitar ofrecerle demasiadas odds implícitas. Si apuestas más que 85,51€ entonces ganaras, si él ve, a largo plazo. Una apuesta de 100€ (El tamaño del bote) sería muy adecuada. Un poco más que eso, 120€-130€ sería mejor todavía, si piensas que tu oponente la va a ver con esas cartas. Pero, ¿Qué pasa si tienes 5.000€ en vez de solo 800€? Ahora una disposición a ir al tapete tan indiscriminadamente puede ser costosa. Para evitar ofrecer tantas odds implícitas a alguien con un par bajo o un proyecto de escalera interna, tienes que apostar varias veces el tamaño del bote. Y si haces eso, es muy posible que encuentres más oponentes que entren al bote. Mientras A♦Q♦ es muy probable que esté por delante con ese flop, no es seguro. Y cuando comprometes 5.000€ en apuestas para proteger los 100€ del bote, esas raras veces en las que seas derrotado, te arruinarán. En lugar de eso deberías estimar cuanto estás dispuesto a perder mientras compruebas si tu As y tu Reina son buenos. Digamos, por simplicidad, que pierdes un promedio de 684€. (Igual que en el ejemplo anterior). Ahora deberías apostar una cantidad lo suficientemente alta para asegurarte de que tus adversarios salgan perdiendo en el largo plazo, pero lo suficientemente pequeña como para que ellos piensen que les estás dando buenas odds implícitas. Dado que 85,51€ era suficiente para evitar darle expectativa positiva a tus oponentes en el caso anterior, sigue siendo suficiente ahora. Deberías apostar un poco más que eso. Pero no mucho más. Una vez que has apostado lo suficiente para ofrecer a tus rivales insuficientes odds implícitas, lo que quieres es que vean tu apuesta. Por eso no debes “echarlos” de la mano; apuesta una cantidad que ellos puedan pagar. También debes tener en mente que los mejores jugadores estudiaran la cantidad de fichas que te quedan y estimarán cuanto podrán ganarte si consiguen su proyecto. Luego compararán esa cantidad con tu apuesta e intentarán decidir si tienen expectativa positiva o no. Idealmente, debes apostar una cantidad que tu sabes que es demasiado para que sus proyectos sean rentables, pero que es lo suficientemente pequeña como para que tus rivales la vean.
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