Del tamaño de los faroles...

Hablaremos del tamaño adecuado de los faroles…no es lo mismo hacer un All In, que apostar la mitad de tus fichas. No es lo mismo apostar el valor del bote, que la mitad del bote…o el valor de la ciega que 3 veces el valor de la ciega…y en los faroles es más importante aún. Para decidir esto existe una regla básica…

Al igual que con las apuestas “legítimas”, la premisa básica es:

“Apuesta lo suficiente para “conseguir el objetivo”, pero no mucho más”

Un farol envuelve dos componentes, tener identificada la mano (O un rango de manos) que piensas que tu adversario puede tener, y apostar lo suficiente para lograr que se retire con esa mano.

No faroleas para hacer que tu adversario se retire. Faroleas para hacer que se retire si tiene una mano determinada (O un rango determinado de manos). Casi nunca sabrás a ciencia cierta qué mano tiene tu oponente. Dada la forma en que se ha jugado, puedes pensar que tu oponente tiene, probablemente, un par. Pero, de vez en cuando, te sorprenderá y te mostrará una mano distinta…tal vez mucho mejor de lo que pensabas.

Obviamente, ninguna cantidad hará que tu adversario se retire si tiene la mejor mano posible (Nuts). Tampoco es ese tu objetivo. Si piensas que tiene un par y quieres que se retire si tiene un par, apuesta lo suficiente para lograr que alguien que sólo tiene un par se retire, pero no mucho más.

Entonces, cuando evalúes un farol, primero decide a qué manos estás apostando. Luego decide cuál es la cantidad que hará que esas manos se retiren, es decir, cuál es la cantidad que conseguirá el objetivo.

Aquí va un ejemplo de un farol evaluado de forma horrible, de acuerdo a la regla básica.

Era una partida entre un profesional y un amateur, en el final de un torneo. Ambos jugadores tenían alrededor de 200.000 fichas.

Hubo una subida pre-flop, y el bote era de 20.000 fichas en ese momento. El flop salió:

as-corazonesrey-picasreina-treboles

Ambos jugadores pasaron. El turn fue el 10, y otra vez ambos jugadores pasaron. El river fue el 7♠.

El amateur hizo un All In – 190.000 fichas en un bote de 20.000 – el otro jugador se retiró y el primero mostró sus cartas, enseñando que había sido un farol.

El farol funcionó para el amateur, pero la forma de ejecutarlo fue espantosa. Una Jota hacía la mejor mano posible, por lo que si el otro jugador la tenía, no iba a retirarse, sin tener en cuenta el tamaño de la apuesta. Y si no la tenía, se hubiera retirado con una apuesta mucho menor.

El amateur arriesgó 190.000 fichas cuando podía haber arriesgado sólo 15.000 ó 20.000 y habría logrado su objetivo igualmente. Se salió con la suya porque su oponente no tenía la Jota.

Algo más acerca de “conseguir el objetivo”

A lo mejor esto es obvio, pero creo que vale la pena decirlo de todos modos. La cantidad necesaria para lograr el objetivo no es siempre fácil de determinar. A veces no es una tarea trivial.

Más aún, no suele ser un cálculo lineal. No suele ser correcto razonar de la siguiente manera:

“20€ harán que se retire con 2-2. 25€ harán que se retire con 3-3. 40€ lo lograrán con 6-6 y 60€ con 10-10”.

Las cosas no suelen funcionar así. Encontrar la cantidad adecuada, a veces es una tarea más psicológica que matemática: “¿Si apuesto X€, en qué mano me va a poner mi adversario, cómo verá sus odds y, qué pensará acerca de su par de Jotas?”

Debes entrar un poco en la cabeza de tu adversario y evaluar tus apuestas desde su punto de vista.

De hecho, algunas veces una apuesta menor tiene más probabilidad de lograr el objetivo que una grande. Obviamente, cuando se da ese caso (O si sospechas que ese es el caso), entonces un pequeño farol es, con seguridad, una mejor jugada que un gran farol: menor riesgo y mayor probabilidad de éxito.

No existe una fórmula que indique cuánto debes apostar para lograr el objetivo. Se debe analizar cada caso individualmente.

Una excepción en la regla básica

Puede ser mejor apostar más que lo necesario para lograr el objetivo, si estás planeando hacer un “farol de continuación” en la siguiente ronda de apuestas. Esto es, si tu plan es farolear en el turn y, si tu oponente ve tu apuesta, volver a farolear en el river, entonces no necesariamente quieres que tu apuesta del turn sea lo más pequeña posible.

Un “farol de continuación” planificado, te da un incentivo extra para hacer una apuesta más grande: Puedes ganar un bote más grande en la segunda vuelta de apuestas.

Por ejemplo, digamos que apuestas (De farol) 500€ en un bote de 1.000€. Tu oponente ve tu apuesta. Ahora el bote es de 2.000€. Vuelves a farolear, y tu oponente se retira. Habrás ganado 1.500€. Los 1.000€ que ya estaban y los 500€ que pagó tu adversario.

Si hubieras apostado 800€ en vez de 500€, entonces tu segundo farol habría ganado 1.800€ en vez de 1.500€. En algunos casos este incentivo extra para apostar debe afectar el tamaño adecuado de la apuesta.

Cuando apuestas mayores logran que más manos se retiren

Normalmente no serás capaz de leer la mano de tu adversario con la suficiente precisión como para saber exactamente cuáles son sus dos cartas. Tendrás una idea general: “Pienso que, probablemente, tiene una pareja de reinas, pero también puede tener un proyecto de escalera”.

Manos con diferente fuerza requieren apuestas de diferentes tamaños para “conseguir el objetivo”. Si tu oponente tiene sólo un proyecto difícil, entonces puede que casi cualquier apuesta sea suficiente para que se retire. Si tiene un par, entonces necesitarás un poco más. Y puede que ninguna cantidad sea suficiente para que se retire con un trío.

Digamos que está en un bote de 300€ y consideras dos apuestas distintas: 75€ y 200€

Piensas que tu oponente tiene una de estas tres manos: Un proyecto remoto, un par o un trío. Piensas que hay un 30% de que tenga un proyecto, un 60% de que tenga un par y un 10% de que tenga un trío.

Supongamos que una apuesta de 75€ hará que se retire con el proyecto el 80% de las veces, y que se retire con un par el 20% de las veces. Una apuesta de 200€ hará que se retire con el proyecto el 90% del tiempo y con el par el 70% del tiempo. Nunca se retirará con el trío.

Entonces, la expectación de la apuesta de 75€ es de 60€. Hagamos el cálculo:

0,30*[(0,80*300€)+(0,20*(-75€))]+0,60*[(0,20*300€)+(0,80*(-75€))]+

+0,10*(-75€) = 60€

La expectativa de la apuesta de 200€ es de 145€:

0,30*[(0,90*300)+(0,10*(-200€))]+0,60*[(0,70*300€)+(0,30*(-200€))]+

+0,10*(-200€)=145€

En este ejemplo, la apuesta de 200€ es mejor que la de 75€. Es mejor que intentes hacer que se retiren tanto los proyectos como los pares, y no sólo los proyectos.

En una mesa de poker, evidentemente no puedes intentar resolver este tipo de ecuaciones, ni tampoco vas a tener tan claros los porcentajes. Basta con que pienses qué manos pueden tener tus oponentes y con qué manos es posible que se retire con determinadas apuestas. Elige la cantidad que creas que te ofrece el mayor beneficio al menor riesgo y estarás en el buen camino.