Odds implícitas, por David Sklansky

Durante las primeras rondas de apuestas, tener que ver futuras apuestas, reduce tus odds aparentes considerablemente, por lo que es necesario calcular tus odds reales o efectivas. Sin embargo, hay veces en las que la existencia de apuestas futuras es la única razón para jugar una mano.

Tus pot odds inmediatas pueden no parecer los suficientemente altas como para justificar un “call” (Ver la apuesta), pero si esa carta puede darte una mano monstruosa y mucha acción, frecuentemente no necesitas las odds iniciales del bote. Las vas a obtener más tarde. Estas odds son lo que denomino odds implícitas.

 

Odds Implícitas

 

Se basan en la posibilidad de ganar dinero en las rondas posteriores de apuestas, más allá de lo que hay en el bote en un momento dado. Más precisamente, tus odds implícitas son el ratio entre tu ganancia total esperada, cuando recibes tu carta, y el costo presente de ver la apuesta.

Un buen ejemplo de jugar una mano por las odds implícitas ocurre cuando juegas con un par bajo en la mano. Tienes 8:1 en contra de lograr el trío, pero ese par bajo vale la pena ser jugado en la mayoría de los casos, aún si el bote te da algo así como 5:1.

Si hay 50€ en el bote y tienes que pagar 10€ para ver, en una mesa de 10€/20€, tú estás obteniendo unas odds implícitas de 150:1, ya que deberías lograr una ganancia extra de 100€ cuando recibes el trío.

Por supuesto que, cuando no recibes el trío en el flop, deberías retirarte antes de pagar otra apuesta post-flop.

Por este motivo también es recomendable jugar un poco más “loose” en juegos con antes pequeñas y apuestas iniciales reducidas, en comparación con futuras apuestas. La razón es que las apuestas más grandes que van a venir te dan buenas odds implícitas para hacerlo.

Dando un paso más, deberías ver una apuesta aún cuando tus pot odds inmediatas no lo justifiquen, si crees que va a haber un incremento significativo de las apuestas en las siguientes rondas. Tus beneficios futuros posibles – tus odds implícitas – mejoran el mal valor esperado de la apuesta en este momento.

Si, en una mesa de 10€/20€ un oponente apuesta 10€ y en el bote hay 20€, tus pot odds son de 3:1, lo que te indicaría que debes retirarte con tu proyecto de escalera abierta. Sin embargo, si tu oponente y tu mano son tales que, de recibir tu carta, crees que le vas a ganar 40€ extra en futuras apuestas, entonces tus odds implícitas son de 70€:10€, es decir 7:1, lo que hace que valga la pena pagar estos 10€ con el proyecto de escalera abierta.

Si no recibes tu carta y tu oponente apuesta otros 20€ en la siguiente ronda, otra vez vas a tener 3:1 (60€:20€) pero tus odds implícitas habrán disminuido.

 

Odds implícitas en juegos con límite del bote y sin límite

En general, a mayor diferencia entre las apuestas futuras y las actuales, mayores son tus odds implícitas. Por consiguiente, las odds implícitas son más significativas en juegos con límite del bote y sin límite, donde la apuesta puede ser tan grande como la cantidad que tenga el jugador en su saldo.

En realidad, en estos juegos, casi siempre hay que considerar no cuánto hay en el bote ahora mismo, sino cuánto puede ganarse en las futuras rondas de apuestas.

Una ilustración clásica de esta situación ocurrió en el Casino Binion’s en Las Vegas, en la final del campeonato de Hold’em sin límite en 1.980. Doyle Brunson, doble campeón del mundo, tenía 232.500 $ en su bote, y su oponente, el joven Stu Ungar, tenía 497.500 $. Estas sumas eran el resultado de 73 jugadores que habían pagado la entrada de 10.000 $ del torneo.

En la mano final, Brunson tenía A-7 y Ungar el 4 y 5 de picas. Antes del flop ya había 30.000 $ en el bote y entonces salieron un As, un 2 y un 7. Ungar pasó, pero teniendo dobles parejas, Brunson apostó 17.000 $, con la intención de atraer a Ungar.

“No habría pagado mucho más que eso con un proyecto de escalera interna” – reconoció Ungar – “pero si Brunson tenía una mano, valía la pena pagar 17.000 $ porque, si llegaba un 3, iba a arruinarlo”.

La jugada de Ungar fue hecha estrictamente en términos de las odds implícitas. No pensaba en los 47.000 $ que había en el bote en ese momento, que le daban menos de 3:1, sino que pensaba en el total de los 232.500 $ del bote de Brunson.

Con 15.000 $ de su propio dinero en el bote, las odds implícitas de Ungar eran de, aproximadamente, 14,5:1; y con cuatro 3 entre 47 cartas, las odds en contra de lograr la escalera son de 10,75:1. De ahí que viera esa apuesta.

Casi no hace falta decir que salió un 3 en el turn. Ungar apostó 40.000 $ más y, después de un período de reflexión, Brunson hizo un All In. Ungar lo aceptó gustoso y ganó el campeonato.

En un seminario de poker en California, el siguiente año, dado por Brunson, Mike Caro y yo mismo, Brunson reconoció haber jugado incorrectamente al apostar esos 17.000 $ en el flop. Dijo que, en lugar de dar a Ungar la posibilidad de obtener su carta, debería haber apostado más que lo que Ungar hubiera visto, en las circunstancias dadas. En otras palabras, debería haber apostado más de lo que hubiera sido recomendable ver, teniendo en cuenta las odds implícitas.

Cuando estimas tus odds implícitas, debes intentar predecir cuánto dinero puedes ganar si logras tu mano. Esta predicción depende de tres factores:

  • El tamaño de las apuestas futuras.
  • Qué tan escondida está tu mano.
  • La habilidad de tus oponentes.

 

Factores a considerar para determinar las odds implícitas

Obviamente, a mayor tamaño de las apuestas potenciales, mayores las odds implícitas y más razón para ver con una mano que puede mejorar y ser ganadora. Sin embargo, los otros dos factores también son importantes.

Al sumar la cantidad de las posibles apuestas futuras al presente bote para calcular las odds implícitas, debes tener en cuenta si la fuerza de tu mano es evidente o está escondida. Cuando las cartas que te ayudan son obvias, no puedes esperar obtener mucha ganancia de tu mano cuando la logras, ya que tus oponentes no van a apostar más.

Cuando la decisión es muy ajustada, deberías ver una apuesta contra oponentes débiles más que contra buenos jugadores: Usualmente puedes asumir que tienes más odds implícitas contra jugadores débiles, que es más fácil que vean tu apuesta cuando logras tu mano, que contra buenos jugadores que pueden retirarse de la jugada en cualquier momento.

Dos palabras de precaución. Las odds implícitas, evidentemente no se aplican cuando tú o tu oponente están en All In, o casi en All In. En segundo lugar, las odds implícitas importan muy poco cuando hay una alta probabilidad de que, aunque logres tu mano, no sea suficiente para ganar. Si vas a pagar en contra de lo que te indican las odds en ese momento, debes estar seguro de que vas a ganar si logras tu mano.

Odds implícitas inversas

Las odds implícitas explican situaciones en las que tus odds son mejores de lo que parecen. Hay otras veces en las que te das cuenta de que tus odds no son tan buenas como parecen.

Estas situaciones ocurren cuando tienes una mano mediocre que tiene poca probabilidad de mejorar, piensas que es la mejor mano en el momento, y tus oponentes no dejan de apostar. Piensas que pueden estar de farol, y que sólo puedes vencer a un farol, esto es, una mano que es más débil de lo que tu oponente representa.

Sin embargo, dado que tu oponente está controlando las apuestas, probablemente se retirará en rondas posteriores si no te tiene vencido.

Estás en posición de ganar el mínimo si tienes la mejor mano, pero de perder el máximo si tienes la peor mano. Las verdaderas odds en estas situaciones son mucho peores de las que parecen, por eso se denominan odds implícitas inversas.

Por ejemplo, hay 50€ en el bote y tu oponente apuesta 20€. Piensas que lo tienes vencido, pero no estás seguro. Tampoco tienes mucha probabilidad de mejorar tu mano. No puedes decir “tengo 70:20 odds aquí” ya que tu oponente puede volver a apostar en la siguiente ronda si su mano mejora, pero es casi seguro que se retirará si no lo logra.

Estás en una situación en la que, si pierdes, no vas a perder sólo esos 20€ que estás a punto de pagar ahora; sino tal vez 60€ más en la siguiente ronda. Sin embargo, si ganas, probablemente sólo ganarás los 70€ que ya están en el bote, porque tu oponente no va a apostar, ni a ver tus apuestas si no logra su mano.

De improviso, ya no tienes 70:20; sino más bien 70:60.

A decir verdad, odds implícitas de 70:60 representan el peor caso posible en estas situaciones, al menos en la práctica.

Si, por ejemplo, estás seguro de que tu oponente no va a apostar más sin una buena mano, entonces deberías retirarte si él apuesta. Entonces sólo habrás arriesgado 20€ y no 60€, para ganar 70€.

Inversamente, si existe alguna probabilidad de que tú oponente apueste una vez, o dos, con la peor mano, entonces es cuando debes continuar viendo sus apuestas. Estás arriesgando 40€ para ganar 90€; ó 60€ para ganar 110€, dependiendo de cuántas veces apueste.

Estarás arriesgando 60€ para ganar 70€ sólo cuando planeas seguir viendo hasta el final, si tu oponente apuesta, aún cuando asumes que tienes poca probabilidad de ganar si él continúa apostando.

Conclusión

En pocas palabras, las odds implícitas inversas describen situaciones en las que:

  • No estás seguro de donde estás parado.
  • Tienes poca probabilidad de mejor tu mano para vencer la que tu oponente ya tiene o puede llegar a tener.
  • Ver la apuesta te compromete a ver futuras apuestas, hasta el final.
  • Tu oponente se puede retirar en cualquier momento.

En estos casos, no debes pensar que tienes buenas odds, de acuerdo a lo que hay en el bote y lo que debes pagar ahora. En realidad tienes peores odds, a tal punto de que es mejor tirar tu mano ahora mismo antes que quedar comprometido.

Esta situación puede ocurrir si tú tienes:

as-picasas-treboles

Y el flop viene:

10-corazones8-corazones7-corazones

En vista de que las odds implícitas están basadas en la posibilidad de ganar más dinero en futuras rondas de apuestas, las odds implícitas inversas están basadas en la posibilidad de perder más dinero en futuras rondas de apuestas.

Dicho de otra manera, cuando tienes odds implícitas, te alegras de no estar All In, ya que esperas hacer más dinero con futuras apuestas si sale tu carta. Por el contrario, cuando tienes odds implícitas inversas, te alegrarías de estar All In, ya que sería posible ver la mano hasta el final sin necesidad de perder más dinero.