| Mala racha vs mal juego |
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La jugada más difícil en el poker es analizar sinceramente nuestro propio juego. Si dejas de engañarte a ti mismo, puedes distinguir tus propios errores de la mala suerte, con mayor facilidad. El poker puede ser muy engañoso. Al principio pensé que era una mala racha, sólo me quedaban 230€, y suelo jugar mesas cash de 1$/2$, y Sit & Go de entre 10$ y 20$. Habían sido 3 semanas seguidas de pérdidas consistentes. Entonces empecé a hacer lo que suelo recomendar desde la web: Analizar mi propio juego. Y mi, dolorosa, conclusión fue que no era mala suerte, era que estaba jugando mal. Todos los jugadores, incluidos los mejores, tienen malas rachas de tanto en tanto. A veces tienes muy buenas pot odds para ver las apuesta, pero tus cartas simplemente no salen. A veces es correcto subir para echar gente del bote y ganarlo en ese mismo momento, pero alguien, equivocadamente, ve tu apuesta y recibe su carta milagrosa. Una mala racha puede existir. También existen las “bad beats” y las malas cartas. No hay nada que puedas hacer, sólo seguir jugando e intentar minimizar tus pérdidas. Pero no te sientas demasiado afectado. Como decía antes, les pasa hasta a los mejores de tanto en tanto. Hasta a los profesionales. Reconocer la diferencia entre una mala racha y el mal juego es tan difícil como importante. Si piensas que sólo se trata de una mala racha, es muy improbable que cambies tu juego. Y en realidad, no deberías. Sólo deberías hacer los ajustes necesarios para compensar el cambio en tu imagen que tu mala racha ha producido. Pero, aparte de eso, deberías seguir jugando como hasta ahora. Sólo se trata de un capricho pasajero de los dioses del juego, no es tu culpa. Pero, si crees que no se trata de una mala racha; sino que estás jugando mal, entonces debes pensar en cambiar lo que has estado haciendo hasta ahora…la alternativa es arruinarte. Piensa en los defectos de tu juego: Si no los corriges, no importa lo bien que te desempeñes en la mesa, te vas a hundir. Dado que eres tú, y no la suerte, quien está causando las perdidas, eres tu quien debe corregir el error. ¿Cómo puedes ver la diferencia? El resultado, en ambos casos, es el mismo: Tienes menos dinero. Te sientes frustrado ante las pérdidas…y tus rivales esperan con ansiedad que aparezcas por las mesas. No hay que dejarse llevar por los pensamientos negativos, esto suele conducir a negar la realidad y a atribuir todas las culpas a la mala suerte y no al mal juego. Hay que estudiar nuestro propio juego con objetividad. Volviendo a mi caso, me apliqué mi propio consejo y me dediqué a estudiar mi historial de manos con todo el rigor posible. Lo que descubrí fue que estaba jugando bien antes del flop. Al menos estaba entrando sólo con manos que lo justificaban, ya sea porque eran fuertes, o cuando no eran tan fuertes, estaba entrando desde las posiciones correctas. Pero, después del flop, estaba jugando como si el resto del mundo fuera idiota. Me comportaba con demasiada agresividad y sin ningún respeto por la fuerza demostrada por otros jugadores. Como si estuviera convencido de que los demás siempre iban de farol. En una mano determinada, en una mesa de 1$/2$, teniendo 10-10, subí 10$ desde últimas posiciones. Hasta aquí todo bien. Dos jugadores vieron mi apuesta, el de la ciega grande, que era bastante conservador y un jugador en 4ª posición, que era muy relajado y un poco pasivo. El flop fue 9?5?2?. El primer jugador apostó 8$. El segundo se retiró. A posteriori, supongo que pensé que esa apuesta era un poco baja y que sólo se trataba de un intento de robarse el bote. Subí 40$. Su respuesta fue un All In…aproximadamente 80$. Debo de haber pensado que era una movida desesperada, ya que acepté el All In. Tenía 5-5 en la mano, lo que le daba un trío. El turn y el river no me ayudaron, como es de suponer. Si eres caritativo puedes pensar que fui correctamente agresivo pero que tuve mala suerte. Él podía haber estado haciendo un intento económico de robarse el bote con dos cartas altas, o con el par alto con un buen kicker (Digamos A-9). Su All In podía haber sido un intento desesperado de asustarme. Sí, claro. Pero mis notas indican que ya lo tenía catalogado como un jugador sólido, por lo que no tenía que haber aceptado tan alegremente su All In. Si hubiera estado jugando como pienso que se debe jugar, habría reconocido que era una buena oportunidad para retirarme. Pero, por si aún no estaba convencido de mi mal juego, ¿Qué tal el siguiente ejemplo? Jugué 8 Sit & Go seguidos, de entre 10$ y 20$ y no terminé en el dinero en ninguno de ellos. En tres de ellos no iba demasiado mal, pero perdí todas mis fichas intentando echar a mis rivales del bote, cuando eran ellos quienes habían abierto la acción con sus apuestas. Recuerdo esas tres veces, recuerdo haber intentado esos faroles…pero no recuerdo haber pensado en el estilo habitual de juego de mis rivales, no recuerdo haber pensado en la probabilidad de lograr alguna de mis cartas…no recuerdo haber pensado. Otra mano lamentable. Estaba en una mesa de 1$/2$ y entré desde la 5ª posición con A?4?. Otro jugador entró después que yo, y la ciega pequeña pagó la diferencia, con lo cual éramos cuatro en el bote. El flop fue A?5?4?. Los dos jugadores de las ciegas pasaron y supuse que nadie tenía el color. Aposté 10$. El siguiente jugador se retiró, y el de la ciega pequeña también; pero el de la ciega grande pagó mi apuesta. No tenía muchos datos sobre él, salvo que era conservador. El turn fue la jota de picas. Él pasó y yo aposté 50$, en un intento de ganar el bote en ese mismo momento. La vio. El river fue el 9 de tréboles. Mi rival pasó y yo hice un All In con mis restantes 120$. Él la vio y mostró Q?J?. Tengo varios ejemplos más, pero no vale la pena abundar tanto en detalles. La cuestión es que cada una de las manos, tomadas individualmente, podía interpretarse, tal vez, como “mala suerte”. Pero todas juntas establecían un patrón. Un patrón de descuido, desconcentración y falta de reflexión. Podía hacer dos cosas: Engañarme a mí mismo, atribuir esas pérdidas a la mala suerte y seguir como si nada; o podía tomarme las cosas más en serio, concentrarme más, estudiar un poco más e intentar jugar un poco mejor. Aún no he recuperado los 400€ que me costó mi mala racha, pero ya estoy cerca. Estoy jugando en menos mesas, pero también estoy prestando un poco más de atención. |









